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lunes, 22 de noviembre de 2010

Comentario sobre mi diario de viaje a Egipto

A continuación copio textual el comentario de mi amigo Jalil Zamzan sobre mi viaje a Egipto.
"Relato de como lei tu relato
Assalamu Alaikum
Estaba de noche acompañado por www.viajaraegipto.es y me encuentro que EUGYPT ha publicado su diario, me llama la atención ya que es argentina como yo aunque viva allí. ops esto pinta bueno. Ya había seguido sus post en el foro y son de los mas interesantes, tiene esa pasión desenfrenada hacia egipto que nos caracteriza a todos y sabe muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo del antiguo. Me acomodo frente al PC, dos sándwiches gigantes de shawarma y una botella de agua. le doy al link y ohh sorpresa es un blog, no estoy muy familiarizados con ellos hasta que me doy maña y llego al comienzo de su viaje.
Empiezo a leerlo de manera muy tranquila y ordenada, me va cautivando, atrapando, sus personajes los siento como si los conociera, Alí, Walid, Mahmud, su hijita Abril presente en todo momento, su hermana Ale con sus ocurrencias disparatadas, sus hermanas y sobrinas de Argentina me las imaginaba abriendo los regalos y probándose las mil y una camisetas que compró Me va fascinando su forma de mirar amar saborear disfrutar al CAIRO. Sabe como salirse de los problemillas y ponerle buena cara. Sabe como esquivar a los enamoradizos egipcios y también ponerle buena cara. Sabe comprar una tontería e imaginarse toda una historia relatada por ella misma. Me gusta su gran respeto hacia los monumentos y lugares protegidos, mmmmmmmmmm tengo que aprenderlo todavía. Me gusta su amor hacia la naturaleza. Voy viajando con mi imaginación de su mano y sabe como llevarme y mostrármelo todo, la gente, la cultura, la religión (tu respeto hacia el Islam es agradecido). Voy pasando de ciudad en ciudad y ya somos tres los que viajamos, EUGYPT, Ale y yo, veo su cara de angustia cuando se enfermó, y debe de haber estado muy mal para no ir a Kom Ombo. Veo su alegría cuando un egipcio le regala algo y ella se lo retribuye, Veo la complicidad con Ale cuando Walid le tira los tejos, jejejejeje. Sigo viajando y vamos llegando al final, uhhhhhhh y tan bien que lo estaba pasando. Un final que no tiene desperdicio, de emoción hasta las lágrimas, de sencillez con una infinita grandeza, de despedirse sabiendo que volverá.
El tiempo que es tirano me devuelve a Barcelona y sin darme cuenta se me fueron 3 horas, los dos sándwich gigantes de shawarma y la botella de agua. Vuelvo en si y ha sido mi viaje virtual. Wabaraka Allahu Feek Habibi
P.D.: de esta forma he querido expresar lo que siento cada vez que leo un diario de viaje, son mi mejor compañía en las noches barcelonesas."

martes, 13 de mayo de 2008

Egipto XXIII

Día 17 - 28 de Mayo de 2006

Madrid - Buenos Aires

Cuando el avión despegó en El Cairo me sentía muy triste, como si una parte de mi alma se quedara allí. Solo me pueden entender los que sienten el mismo amor por Egipto. La gente “normal” no entiende que me apasione tanto un país tan lejano, raro para nuestra cultura, con habitantes en su mayoría pobres, con edificos a medio terminar y taxis destartalados…Es que ellos, los que no me entienden, no sienten lo que yo siento: ese cielo azul de Aswan, los maravillosos atardeceres de Luxor, el aire cálido de las noches, el perfume de las flores de los collares, los colores de Jan el Jalili, el aroma de las especias del mercado mezclado con el inconfundible aroma dulzón de las shishas, los indescriptibles y gigantes templos, las maravillosas pinturas en las tumbas de los Nobles, las esculturas y las figuras talladas en los muros que nos cuentan la historia, Abu Simbel con la majestuosidad de Ramsés II y la belleza de Nefertari, la paz al navegar en la faluca solo con el ruido de la barca deslizándose por el Nilo, la sonrisa de los nubios que contrasta con sus blanquísimas chilabas, el inmenso desierto cortado abruptamente por el verde brillante de los sembrados y las palmeras, el grito de los conductores ofreciendo: Calesh Madame? a lo largo de la corniche, el museo del Cairo que me hizo sentir en la época de Howard Carter con las etiquetas escritas a mano describiendo los objetos, el ruido constante de las bocinas que casi parece una melodía, el pueblo egipcio actual con su alegría, sencillez, amabilidad, buen humor y queriendo siempre hacernos sentir bien, el antiguo pueblo egipcio con su esplendor, su magia, su inteligencia superior para dejar para siempre pruebas imborrables y maravillosas de su paso por esta vida, la música egipcia sonando siempre en taxis, supermercados, restaurants y por donde uno camine, los edificios color tierra del Cairo que hacen que parezca una ciudad eternamente en color sepia, el llamado a la oración que me hacía estremecer cada vez que lo escuchaba, el sabor del karkadé frío servido en esos pequeños barcitos con mesas angostas y mantel de plástico, las palabras poéticas y románticas de Walid, el divertido “español” de Alí, el sabor único de las deliciosas comidas egipcias, la enorme emoción de contemplar al fin las pirámides de Giza, Sakkara, Dashur…tan increíbles que mis ojos nunca se cansaban de verlas, Mukhatan, el club Virginia y esos hermosos atardeceres observando a la Madre de todas las ciudades: El Cairo, en fin sería infinito enumerar todo lo que me gusta de Egipto…Amo Egipto, solo se siente…no se puede explicar!

Llegamos a Madrid como a las 6 de la mañana y decidimos ir a visitar el centro ya que teníamos 9 horas hasta nuestro vuelo hacia Buenos Aires. Nos dirijimos hacia migraciones y una “señora” de seguridad se nos acercó a preguntarnos adonde ibamos, le comentamos nuestra idea de ir en subte a pasear por el centro dada la cantidad de horas que teníamos por delante, entonces empezó con un listado de razones para que NO lo hagamos: primero porque no teníamos visa, le respondimos que los Argentinos no necesitamos visa para entrar a España, segundo porque no ibamos hacer a tiempo y perderíamos el vuelo, le respondimos que gracias pero era nuestro problema si lo perdíamos, tercero porque ibamos a tener problemas en Migraciones…no sé por qué y bla bla bla! Que mala onda por el amor de Dios! ya estaba por mandarla a la mierda cuando otra mujer de seguridad se acerca y nos pregunta amablemente de donde eramos, le decimos Argentinas y nos comenta que ella también pero vive allí desde hace unos años y trabaja en el aeropuerto, además nos indica por donde es migraciones y nos refuerza la información sobre como llegar a la Puerta del Sol. Mientras tanto la otra señora española había llamado a un oficial de la Guardia Civil quien para sorpresa de ella dijo que todo estaba en orden y que podíamos pasar. Agradecimos al hombre, saludamos a la señora argentina y nos dirijimos a Migraciones para empezar el rally! Después de 1 hora y media de viajar en subte, trencito y bus llegamos a la Estación Puerta del Sol. Recorrimos la calle de Alcalá y después la Gran Vía, estábamos cansadísimas asi que decidimos ir a desayunar, pero estaban todos los bares cerrados, solo encontramos uno que estaba repleto, aparentemente era uno donde iban los que venían de una noche de joda, pero estaba bien, pedimos café con leche con una especie de medialuna. Después de un rato nos fuimos porque queríamos llegar con tranquilidad a Barajas, pero antes la llamamos a Fernanda desde un teléfono público donde pusimos 1 euro, en Buenos Aires eran las 3 de la mañana pero ella se estaba bañando! Hablamos un montón porque el crédito no se terminaba mas! Nos despedimos hasta muy pronto ya que estábamos volviendo. En Barajas fuimos al free shop por supuesto y seguimos gastando plata, compramos perfumes, azafrán, imanes para heladera, aceitunas, castañas de cajú, galletitas y varias cosas mas.Después ya fuimos a sentarnos en la puerta donde debíamos embarcar y le saqué una foto al cartel que decía Buenos Aires, igual al que le había sacado que decía El Cairo. Subimos puntuales al avión y por fin emprendimos el regreso a mi querida Argentina que ya a esa altura la estaba extrañando bastante.Aunque viajamos durante el día el vuelo fue muy bueno y tranquilo, comimos, vimos pelis, dormimos, escribí el diario de viaje, leí, etc.Finalmente el comandante anunció que en 15 min aterrizaríamos en el aeropuerto de Ezeiza, y por la ventanilla ya se veían las luces de mi Buenos Aires querido brillando en una noche oscura. Llegamos como a las diez y media de la noche y nos estaba esperando mi cuñado y mis sobrinos, y camino a casa agradecí a Dios por permitirme cumplir mi sueño y volver a mi casa a encontrarme con mi otro amor: mi hija Abril. Así finalizó mi primer viaje a Egipto, algún día no muy lejano volveré… eso me lo prometí a mí misma.

Eugypt

Egipto XXII

Día 16 – 27 de Mayo de 2006
Último día: El Cairo
Nos levantamos temprano, como a las 8, y bajamos a desayunar. Después salimos de compras por Zamalek, fuimos a un supermercado donde habíamos estado unos días antes y compramos especias y algunos regalos. De ahí nos fuimos a un local donde todo costaba 2,5 LE, compramos pulseras, perfumeros par colgar, chalinas, unos collares con un colgante que es un escarabajo, crema de pepino y zanahoria para las manos, en fin muchas cosas y muy barato, lo único malo es que la Señora que cobraba seguramente se había olvidado de ponerse desodorante y con el calor que hacía el olor era insoportable!Después pasamos por otro lugar que habíamos visto otro día donde vendían cosas hermosas, compré broches para papel con motivos egipcios, dos cuadros de un artista local con un diseño muy original, una típica taza con su platito con incrustaciones de piedras para tomar el té o karkadé, una carterita chiquita toda bordada, etc…Me hubiera comprado todo pero ya no tenía mas plata ni lugar en la valija…Seguimos nuestro recorrido y en una joyería Ale compró unos gemelos de plata con un diseño egipcio re lindos para su marido. Volvimos al hotel, acomodamos las últimas compras en las valijas y nos sacamos las últimas fotos en la terracita de nuestra habitación. Después ayudadas por un chico del hotel, aunque era solo un piso, bajamos las valijas a la recepción, allí estaba el recepcionista que no recuerdo su nombre lamentablemente porque es un Señor muy amable! Le pagamos la estadía y le regalamos la última cajita de cuero de las que había llevado Ale para regalar y quedó muy agradecido. Debíamos dejar la habitación antes de las 10 pero dejamos las valijas y bolsos en el depósito del hotel porque teníamos como 8 hs por delante antes que pase Magdy para llevarnos al aeropuerto, asi que aprovechamos para recorrer el centro. Fuimos caminando desde el hotel hasta el centro, el calor era infernal, sobretodo al cruzar el puente 26 de Julio donde el sol estaba a pleno!Llegamos a Plaza Tahrir y cruzamos las calles corriendo (otro modo no hay…jaja!) y tomamos por Talaab Harb, queríamos encontrar el negocio que nos recomendó Walid para comprar CD´s de música egipcia. Llegamos a uno que no estoy segura si era el que decía Walid pero tenía variedad y eran muy baratos. Yo compré uno de Tamer Hosny y otro de Amr Diab y Ale compró uno que traía de varios artistas. Como estábamos muertas de sed fuimos a Pizza Hut y tomamos unas pepsi (hola hola bebsi cola…como decía Walid) Un poco mas repuestas seguimos caminando y en una esquina compré un portaretratos en cuero de camello labrado y pintado con motivos egipcios divino! Que se lo regalé a mamá y Ale compró una caja del mismo material. Seguimos recorriendo y en una de las calles laterales entramos a una especie de shopping pero no era muy interesante ya que solo vendían ropa de hombre, pero aproveché para ir al baño porque tenía un presentimiento…y resultó verdad! Me indispuse y solo tenía unos pañuelos de papel para ponerme, asi que salí del baño y le dije a Ale que fueramos rápido a buscar una farmacia para comprar algo mas adecuado a la situación. Cuando empezamos a caminar por el pasillo escuchamos que nos chistan y empiezan a llamar en árabe, nos damos vuelta y era la chica que cuidaba el baño reclamando en un tono bastante fuerte: bakshish y no estaba sola sino con la madre que tambien gritaba pero no se le entendía nada, le respondí que lo lamentaba pero no tenía para darle porque solo tenía billetes grandes, se enojó mas e insistía y la madre también, asi que yo en tono mas alto le dije que no, que ni siquiera había usado papel de allí sino el mío lo mismo que la toallla para secarme las manos! Me dí vuelta y empecé a caminar rápido y atrás quedaron gritando, insultando en árabe creo yo, madre e hija…Encontramos por fin después de unas cuadras una farmacia atendida por una mujer como todas las farmacias de El Cairo, saludé amablemente y le pedí “algo” para la mujer, me entendió perfectamente entonces se da vuelta y con una llave abre un mueble y saca un paquete gigante de ahí, eran los apósitos mas grandes que ví en mi vida y encima lo tenían escondidos! Parecían pañales de bebé, le pregunté si tenía algo mas pequeño y me dijo secamente que no, asi que no me quedó otra que llevarme esos…Entonces decidimos ir a Mc Donalds que estaba cerca así yo utilizaba el sanitario y de paso almorzábamos que ya era hora.Nos sentamos en una mesa en el piso de arriba y todos eran egipcios, principalmente madres con sus hijos. Comimos en silencio por el hambre que teníamos y también porque las dos sabíamos lo poco que nos quedaba en Egipto…Salimos de ahí y seguimos nuestra caminata, tomamos por una calle lateral y después de 2 o 3 cuadras salimos a una avenida que estaba repleta de talleres para autos! Uno al lado del otro, con sus dueños o empleados sentados en la puerta por supuesto tomando té y fumando shisha. Nosotras hicimos como que sabíamos por donde estábamos pero en realidad estábamos perdidas, asi que caminamos y caminamos hasta que encontramos de nuevo una avenida que cruzaba Talaab Harb.En esa avenida entramos a una tienda donde Ale consiguió unas camisetas de fútbol de Zamalek a 25 LE mucho mas baratas que en el Jan el Jalili donde nos costaron como 50!Caminamos bastante tiempo mas, compré una remera para Abril y otras cosas y después fuimos al famoso café Groppi, me encantó ese lugar, es como estar en El Cairo de los años 40 y el café es delicioso. Tomamos café con leche obviamente y nos sacamos algunas fotos.Salimos de allí y decidimos llamarlo a Walid para despedirnos, así lo hice lo llamé al celular y me saludó muy bien pero lo noté un poco distante, me despedí de parte de las dos y nuevamente le agradecí por toda su ayuda y me dijo que nos esperaba pronto…inshalla!Como ya se acercaba la hora que nos pase a buscar Magdy, decidimos volver al hotel pero nos tomamos un taxi porque estábamos agotadas de tanto caminar y los casi 40º que hacían. En el Longchamps nos permitieron pasar al baño, asi que nos lavamos, nos cambiamos y ya dejamos todo listo para viajar. Como faltaba un rato todavía, fuimos a esperar a la terraza del hotel, a disfrutar el aire cálido del atardecer del Cairo, en la misma terraza donde dos semanas atrás brindábamos con una Stella en nuestra primer noche en Egipto. Al rato nos avisan que llegó el auto asi que bajamos las valijas, las cargamos en el baúl del auto ayudadas por Magdy y nos fuimos hacia el aeropuerto. Ibamos los tres en silencio, ya caía la noche en la ciudad y se notaba el bullicio típico de esa hora, yo intentaba mirar todo lo que podía y retener esas imágenes para llevarlas siempre en mi retina y en mi corazón. Así pasamos por la Avenida 26 de Julio, el puente del mismo nombre, mi adorado Nilo, la autopista que pasa por arriba de Midan Ramsés y allí Ramsés II se despedía de nosotros y de ese lugar, ya que al poco tiempo fue trasladado para su restauración a su nueva casa, el nuevo Museo del Cairo en Giza.Llegamos finalmente al aeropuerto, nos despedimos de Magdy y nos dirijimos al mostrador de Egypt Air y le pregunté al empleado si tenían servicio de envoltorio para el equipaje y como era español me respondió en mi idioma lo siguiente: “Señora no hay ese servicio, que esto no es España, es el tercer mundo!” y me cayó mal, creo que en ese momento todo me caía mal…Hicimos el check in, despachamos las valijas y fuimos al free shop, donde seguimos comprando cosas…allí se nos pasó el tiempo y en un momento vino una empleada de la línea aérea a buscarnos porque ya había que embarcar. Y bueno, pasamos la manga, subimos al avión, nos acomodamos y en un momento ya estaba carreteando para despegar, al levantar vuelo vi las luces del Cairo por última vez y fueron inevitables las lágrimas cayendo de mis ojos.

Egipto XXI

Día 15 – 26 de Mayo de 2006
Mezquita Ibn Tulum – Museo Gayer Anderson
Barrio de la Basura – Iglesias enclavadas en la roca
Mukhatan
Nos despertamos como a las 9 menos cuarto, nos vestimos y fuimos a desayunar pero casi no quedaba nada a esa hora, se habían comido todo! Fuimos a nuestra habitación y después bajamos y lo esperamos a Walid en la puerta, llegó 11 y media como quedamos. Primero fuimos a la Mezquita de Ibn Tulum que es la mas antigua construída en El Cairo. Llegamos y a Ale le pusieron una túnica verde larga y a mí como un chal para cubrirme los hombros, y a ambas unas fundas para los pies.

Entramos y la paz que se respiraba dentro era increíble, estábamos completamente solas!
Recorrimos todas las galerías de la mezquita con esos faroles bellísimos, las ventanas todas labradas y el minarete con su forma única espiralada. Sacamos fotos y nos quedamos largo rato observando todo a nuestro alrededor.
Salimos de la Mezquita con mucha sed y con mucho calor, ese día creo la temperatura estaba en 42º ! Walid nos fue a comprar algo fresco para tomar mientras lo esperamos en su auto con aire acondicionado.Después de refrescarnos un poco fuimos caminando hasta la Casa-Museo de Gayer Anderson que quedaba solo a unos metros de Ibn Tulum. Gayer Anderson fue un inglés que se instaló en El Cairo y construyó su casa al éstilo árabe y está dividida como en dos casas, una la de su esposa y otra la de él. Recorrimos el cuarto de él con una magnífica cama hecha de madera labrada, un living grande, espacioso, lleno de almohadones en el piso para los días de verano, un balcón todo rodeado de barrotes de madera para que las mujeres observen desde allí sin ser vistas, las fiestas que hacían los hombres. La terraza también tiene todas rejas de madera y hay una colección de lavatorios de mármol hermosísimos.También fuimos a una sala donde Anderson tenía una colección de antiguedades egipcias a las que era aficionado ya que su profesión era médico. A la salida el señor que nos hizo de “guía” nos quiso cobrar por su amabilidad lo mismo que nos costó la entrada al museo, le dijimos que de ninguna manera que nosotros habíamos pagado la entrada y no pedimos guía que él nos acompañó porque quiso y que no le ibamos a dar ni una piastra, obviamente nos miró con odio pero ya estábamos en la puerta asi que salimos rapidito para el lado donde estaba Walid.De ahí Walid nos dijo que había una Mezquita muy linda cerca del barrio de los muertos y hasta allí fuimos, le sacamos fotos por fuera pero no entramos. De ahí fuimos a unas iglesias que están enclavadas y talladas en las rocas de Mukhatan, pero para llegar hasta allí debíamos pasar por el Barrio de la Basura según nos contó Walid, nosotras estábamos un poco con miedo porque no sabíamos con qué nos podíamos encontrar ya que entrar a una villa en Buenos Aires, asentamientos donde hay desde gente humilde, trabajadora y decente hasta ladrones, traficantes y delicuentes de todo tipo, es muy peligroso. Pero Walid nos tranquilizó diciendo que la gente era amigable y amable, y así fue todos nos saludaban y nos sonreían, mientras recorríamos las callecitas de ese lugar tan extraño, con montañas de basura dentro de las viviendas, burritos cargando cartones, y carros repletos de la valiosa basura que los habitantes de allí separan, reciclan y venden para subsistir.

Llegamos por fin a las Iglesias y fue increíble ver las tablas de la ley en árabe, Jesucristo en su cruz, la Virgen, etc, todo tallado en la roca. Además un pesebre también todo hecho en piedra. Entramos a una de las iglesias, que es como en una gruta dentro de la montaña, y tiene todo un anfiteatro enorme y en el fondo todas figuras religiosas talladas en la piedra, realmente una belleza.
Fuimos a la otra pero estaba cerrada lamentablemente asi que emprendimos el regreso.
Decidimos ir al Virginia Club en Al Mukhatan para tomar algo fresco y disfrutar el atardecer observando todo El Cairo desde la tranquilidad de ese lugar. Llegamos allí, nos sentamos en una mesa en la terraza y con mucha emoción nos dimos cuenta que como era un día muy claro, sin mucho smog, se podían observar las pirámides! Los tres conversamos mientras tomábamos un jugo y él y Ale fumaban shisha, y Walid siempre con sus comentarios: me decía que yo era apetecible como el mango y que si él y yo tuvieramos un hijo sería como el “nescafé” jajaja!En un momento saca de su bolsillo un manojo de llaves y desprende el llavero y me lo dá y me dice “is for you” yo le digo que no, que no era necesario pero insiste que quiere que yo lo tenga, entonces lo acepté y le dí las gracias muy emocionada porque se que para él significaba mucho que yo lo acepte. El llavero es un rectángulo de acrílico transparente y dentro hay una víborita bebé enroscada, a mí me encantó porque yo amo todos los animales que hay sobre la tierra.

Después nos sacamos fotos, yo aproveché y le saqué a las pirámides que aunque estaban lejanas igual se veían.




Cuando ya volvíamos al hotel le preguntamos a Walid si nos podía recomendar alguno de esos barcos que recorren El Cairo por el Nilo y hay shows, nos dijo que conocía uno en donde se comía muy bien, había una orquesta, show de Odalisca y de derviches y que el precio eran 100 LE por persona, nos pareció bien asi que le dijimos que nos de la dirección pero nos dijo que él nos iba pasar a buscar para llevarnos, le pregunté como iba hacer ya que él debía entregar el taxi al chofer que lo maneja por la noche y nos dijo que no me preocupe que usaría el taxi de su hermano, nos pasaría a buscar a las 9:30.Nos dejó en el hotel y como ya era infaltable fuimos caminando hasta “Einstein” a tomarnos un rico café con leche.Volvimos, nos bañamos, nos vestimos y nos maquillamos como merecía nuestra última noche en El Cairo, en Egipto.A las nueve y media bajamos y nos pareció raro que no estaba Walid…en eso vemos llegar un taxi típico blanco y negro medio destartalado y Walid dentro pero del lado del acompañante!Bajó a saludarnos y nos dijo que subamos atrás que el que conducía era su hermano mayor Hisham, quien nos saludó muy simpático. Era parecido a Walid pero en una versión más vieja y con la mirada no tan dulce…Nos contó que era taxista hace ya muchos años y que le encantaba ese trabajo ya que le permitía conocer mucha gente, nos mostró un cuaderno con todas las firmas y saludos de sus pasajeros.Al rato Walid nos pregunta si aceptábamos tomar algo con ellos, ya que todavía había bastante tiempo para la cena del barco. Aceptamos pero un poco preocupadas y nerviosas porque no sabíamos con que intenciones nos habían invitado. Ale por lo bajo me dice: “no vayas a tomar alcohol” ja ja ja! le digo no, que se quede tranquila. Estacionamos frente a una frutería!!! Y nos dice Hisham: van a probar el mejor jugo de mango del mundo, se baja Walid y en ese momento su hermano saca unos señaladores que según él eran de un amigo y los vendía para ayudarlo, si queríamos comprarle pero le dijimos que no que ya habíamos comprado muchísimos de esos. En realidad porque nos dio bronca que nos quiera vender algo!Volvió Walid con los jugos que de verdad era riquísimo, porque era jugo de mango con todos pedazos de manzana, banana y mango dentro, estaba delicioso pero dejaba todas las manos pegajosas.Terminamos el jugo y Hisham le ordenó a Walid que devuelva los vasos a lo que él obedeció sin chistar, era como que su hermano mayor lo dominaba. Empezamos a andar con el auto y de repente vemos que Hisham agarra una botellita vacía de agua mineral que tenía algo adentro y como que fumaba de ahí ¿? con Ale no entendíamos nada y nos pusimos muy incómodas con la situación y Walid también porque no nos hablaba ni nos miraba.Yo me puse furiosa y ni hablaba! Ale pobre trataba de responder a la charla de Hisham pero el ambiente era tenso.Sin necesitar hablarlo con Ale decidimos decirle que nos lleve ya al barco, que no importaba si era temprano todavía, pero en ese momento Walid nos mira y nos dice que estábamos yendo hacia el barco, con Ale ahí respiramos mas tranquilas. Llegamos al barco y Hisham estacionó el auto, bajamos y nos miramos con Ale sin entender nada! Iban a venir Hisham y Walid con nosotros, como dos parejas??? Gracias a Alá Hisham se fue, se ve que vio nuestra cara de pocos amigos. Walid nos preguntó si nos molestaba que fuera a comer con nosotras al barco y le dijimos que no, que al contrario.Asi que subimos los tres al barco y nos ubicaron en una mesa donde había una pareja, él era francés y ella brasilera pero vivían juntos en París desde hacía 5 años, además había un americano muy simpático: Randy, acompañado de su guía egipcio Sambo. En el barco festejaban una boda, asi que llegaron los novios, los amigos y parientes y se sentaron en una mesa muy larga preparada especialmente.Nos servimos la comida que era típica egipcia y deliciosa! Mientras comíamos empezó a tocar la orquesta y cantar un hombre. Era maravillosa la sensación de escuchar esas canciones en árabe, disfrutar esos sabores y mientras observar las luces del Cairo reflejadas en el Nilo mientras el barco avanzaba, que emoción y que tristeza a la vez, saber que era la última noche ahí.Salíeron a bailar los novios y todos sus invitados, pero después de un momento las mujeres volvieron a la mesa y quedaron los hombres bailando solos, y salieron los hombres de otras mesas y bailaban entre ellos, las mujeres solo aplaudían desde las mesas. En un momento Ale se levantó para ir al baño, y Walid aprovechó y se sentó al lado mío y me empezó a decir que me amaba, preguntaba como se decía I love you en español y le dije, entonces me decía ti amo! que me esperaría toda la vida! Yo le dije que le agradecía sus palabras pero que yo estaba casada una mentira que sostuve desde el principio previendo esta situación, y que no podía corresponderle.Me dijo que yo debía ser libre, sentir lo que quisiera y yo le respondí que era libre y que estaba haciendo lo que sentía, que él era muy buena persona, muy dulce pero no quería nada con él. Por fin entendió y no volvió a insistir con el tema por suerte.Vino el show de la odalisca que era bastante gorda y además bailaba mal! Y después el derviche que le revoleó la pollera a Ale por la cabeza.El egipcio amigo de Randy se fue a sentar al lado de Ale y le empezó a hablar pero Ale hacía caras como que no entendía nada, entonces la chica brasilera que estaba sentada del otro lado hacía de traductora. La cuestión es que Sambo (así se llamaba) le decía a Ale que era hermosa, que la amaba! Ale le respondió que gracias pero que tenía 47 años era casada y con dos hijos de 26 y 23 años, ni Sambo ni la brasilera podían creer, ya que Ale no aparenta nada su edad. Sambo le pedía la dirección del hotel pero Ale no quería y solo consiguió que le de el e-mail, en ese momento Walid me dijo que era correcto lo que hacía Alejandra, ja ja! me dio risa porque estaba celoso del otro egipcio.Randy, el gordito americano, nos pidió la dirección de e-mail ya que nos enviaría las fotos que nos sacó. Como a las 11 y media de la noche nos despedimos de nuestros compañeros de mesa, pagamos y nos fuimos en el taxi de un amigo de Walid que él había llamado. Llegamos al hotel y Walid se bajó del taxi para despedirse, nos pidió si nos podía dar un beso y así lo hizo, nos dio uno en cada mejilla y se lo veía muy emocionado, le agradecimos muchísimo por todo lo que hizo por nosotras, su amabilidad, su simpatía y descencia, y esa fue la última vez que lo vimos a Walid El Kilany, nuestro querido amigo egipcio.Subimos a la habitación envueltas en una sensación de tristeza y emoción. Ordenamos las valijas, dejamos la ropa lista para el otro día y para viajar, ya que al otro día debíamos dejar la habitación antes de las 10 pero podíamos dejar el equipaje allí hasta la noche, ya que nuestro avión salía a las 11.Nos acostamos y creo que ninguna de las dos podía dormirse.

lunes, 12 de mayo de 2008

Egipto XX

Día 14 – 25 de Mayo de 2006
Iskandaría
Nos levantamos muy temprano, a las 6:15! Bajamos a desayunar pero nos llevamos la sorpresa que servían el desayuno a partir de las 7, o sea que solo pudimos conseguir que nos sirvan un tesito y nada de comer…Bajamos a las 7 y Alí aún no estaba, pensamos que se había olvidado porque el día anterior no lo habíamos llamado. Crucé al teléfono público de enfrente y lo llamé a Alí y no me respondía pero en ese momento llegó.Alí había lavado el auto para el auto: pobre! Lo saludamos y Ale le entregó la manija que sin querer se había llevado en su mochila ja! y se sentó adelante y yo atrás, y así partimos hacia Alejandría, la ciudad fundada por Alejandro Magno en su paso por Egipto.La ruta hacia Alejandría no es muy linda, solo algunos poblados de vez en cuando y no mucho paisaje.Me llamó la atención la cantidad de palomares que había en el camino y ahí me enteré que era muy común comer pigeon en Egipto o sea pichón de paloma y era lo que yo había comido en el restaurant que fuimos en Luxor, obviamente yo no sabía que era paloma, pero era rica! Llegamos a Alex como a las 9:30 de la mañana, la ciudad es muy linda con una costa hermosísima sobre el Mediterráneo y más limpia que El Cairo, pero me dio la sensación de no tener esa magia que tiene mi querido Cairo.Primero fuimos a desayunar a un lugar sobre la Corniche frente a la playa, de ahí fuimos a la Columna de Pompeyo (“columba” como decía Alí ja ja!) Allí además de la Columna que en realidad no es de Pompeyo (sería el regalo de la población de Alejandría al emperador Diocleciano que, ante una rebelión, renunció a destruir la ciudad y a masacrar a sus habitantes), hay dos esfinges de la época Ptolomeica muy lindas.
Hicimos las fotos de rigor y de allí nos fuimos para las catacumbas Kom el-Shuqafa, que datan de los siglos I y II d. C. Fueron descubiertas en el linde del siglo XX por casualidad, cuando el suelo se hundió bajo el peso de un asno. El desgraciado cayó más de diez metros. La historia no cuenta si el animal sobrevivió; en cualquier caso permitió descubrir más de 300 tumbas, dispuestas a lo largo de una red articulada alrededor de una gran rotonda. No me gustaron mucho, me parecieron muy pobres al lado de todo lo que hasta allí había visto de los maravillosos antiguos egipcios.Luego fuimos al fuerte de Qaitbay, una fortaleza mameluca, construida en 1480 en el lugar del faro de Alejandría, el cual fue destruido como consecuencia de dos temblores de tierra, en los siglos XI y XIV. Yo antes que nada fui al baño porque estaba aguantando desde que salimos del Cairo más o menos! Empezamos a recorrer el fuerte que tenía unos jardines preciosos, adentro tenía una mezquita muy chiquita y en los pisos superiores habitaciones con pequeñas ventanas que daban al mediterráneo y la vista era maravillosa. Las ventanas las hacían pequeñas a propósito para que entre el aire marino pero que no entre el sol y con este el calor.Recorrimos todos los pisos hasta una especie de azotea y de verdad que la vista era hermosa desde todos los ángulos.Después bajamos hasta una explanada que daba todo sobre el mar y el sol era impresionante como se reflejaba en esas paredes blanquísimas que contrastaban con el azul del mar, allí nos sacamos varias fotos y después ya nos fuimos.A la salida del fuerte empezamos a caminar por la costa y por supuesto había vendedores pero no compramos nada. Vendían en varios puestos, unos peces globos disecados pero con un globo en su interior: eran espantosos!, después de caminar un poco más nos encontramos con Alí y le dijimos de ir a comer. Fuimos a un KFC que estaba frente a la playa, en cuanto entramos le dije a Ale lo que quería y me fui al baño. Cuando salgo entre Ale, Alí y el que atendía habían hecho un kilombo con el pedido, no se entendían entre ellos! Una vez arreglado esto nos fuimos a sentar y comimos tranquilos.Al terminar de comer le dijimos a Alí que queríamos ir a la playa para poder tocar el mar, con el auto buscamos un lugar donde se pueda acceder a la playa.Encontramos como un balneario que si consumías algo podías hacer uso de una sombrilla, mesas y sillas. Nos sentamos bien cerca del mar para tenerlo ahí nomás, pedimos jugo de naranja yo y de mango Ale y nos dispusimos a disfrutar del día y el paisaje.Nos llamó la atención aunque ya lo sabíamos, que las mujeres estaban metidas en el mar completamente vestidas, hasta con anteojos! Nosotras solo metimos los pies en el Mediterráneo y bue algo es algo, el agua era cálida y transparente.

Como a las 6 emprendimos el regreso, no conocimos el anfiteatro romano pero yo estaba felíz de volver a mi ciudad: El Cairo. Allí llegamos tipo 7:30, en el hotel le pagamos a Alí según habíamos convenido más un plus de bakshish, igualmente fue muy económico el viaje. En la habitación por fin me pude sacar las zapatillas que no sé por qué me puse esa mañana en vez de mis trekking sandals! nos bañamos, cambiamos y fuimos primero a tomar un café con leche a Einstein, al salir de ahí llamamos a nuestra hermana Fernanda para saludarla por su cumple pero no estaba y le dejamos un mensaje en el contestador. Ale aprovechó y lo llamó a Cholito y yo a Walid para arreglar que al otro día nos pase a buscar para recorrer lugares que nos faltaban, quedamos para las 11:30 de la mañana. Después de cenar nos fuimos al hotel a dormir porque como todos los días estábamos muertas de cansancio.

jueves, 8 de mayo de 2008

Egipto XIX

Día 13 – 24 de Mayo de 2006
Giza – Jan el Jalili
Nos levantamos como a las 8:30, bajamos a desayunar y después volvimos al cuarto y yo aproveché que todavía teníamos un rato y me planché el pelo porque era un desastre!
Bajamos 10:30 y ahí estaba Walid, tan puntual como siempre y tan amable como siempre: nos trajo de regalo una rosa roja para cada una. Nos dirijimos directamente a Giza, al llegar bajé yo a comprar los tickets, cuando volví al auto Walid me dijo: “you are strong” con su sonrisa de siempre, pero creo que me quiso decir gorda! :(
Empezamos a caminar hacia las pirámides y Walid mientras nos esperaba en el estacionamiento. Se nos empezaron a acercar unos tipos a pedirnos los tickets, pero como Walid nos había prevenido le dije a uno de ellos que por qué le tenía que mostrar el ticket, que yo ya lo había presentado al entrar y si era personal de allí que me muestre su credencial, el tipo muy enojado me empezó a decir de todo en árabe pero como no le entendía nada no me importó je je! Y yo lo mandé a la mierda y otras cosas en español y tampoco me entendió pero por suerte se fue y ya no se nos acercó nadie más! Son tipos cualquiera que si ven a alguien sin un guía se hacen pasar por guías oficiales del recinto y después te cobran lo que quieren. Fuimos a la de Keops y no podíamos creer estar allí tocando sus paredes, nos sacamos fotos en ella, con Kefrén de fondo y desde todos los ángulos. Después dimos toda la vuelta alrededor de ella, pasamos por el museo de la Barca Solar pero decidimos no entrar y seguir.
Ale entró en una de las pirámides satélites de Keops, yo no lo hice porque estaba descompuesta del calor y si entraba creo iba ser peor, por lo que me quedé sentada allí esperandolá a mi hermana. Salió Ale después de un rato y caminamos hacia otra de las caras de la pirámide donde hay una edificación como abandonada y al acercarnos vemos que estaba decorada con motivos egipcios pero se notaba que era más moderna. Después nos enteramos que era una vivienda que había mandado a construir Mohamed Alí, pero estaba a punto de derrumbarse. No solo construyó su casa allí sino que también Mohamed Ali, el fundador del Egipto moderno, había tomado la firme decisión de derribar la pirámide de Keops!

Según los documentos históricos, Mohamed Alí, que gobernó Egipto entre 1805 y 1845, pidió durante su mandato a un ingeniero francés que construyera una presa sobre el Nilo y utilizara para hacerlo las gigantescas piedras de la pirámide de Keops. El ingeniero francés, identificado como "Linan", intentó con la ayuda del entonces cónsul general de Francia en Egipto convencer a Mohamed Alí para que revocase su decisión y poder así proteger la pirámide. Este solo dio su brazo a torcer cuando el ingeniero le aseguró que el transporte de los bloques de la pirámide iba a ser demasiado costoso, y que podrían conseguir por menos dinero piedra más barata de un área más cercana a la zona donde se levantaría la presa. El ingeniero se salió con la suya y finalmente fue la cantera de Shalkan la que proporcionó las piedras donde hoy se levanta la presa de Qanatir, 25 kilómetros al norte de El Cairo, uno de los proyectos hidráulicos más importantes de la historia de Egipto. Hoy en día, las presas de Qanatir, que están coronadas por bellos puentes de estilo neomorisco, se han convertido en un lugar muy visitado por el turismo local. Cuando estábamos mirando la casa de Alí, comenzó el llamado a la oración y nos acercamos hacia el lado donde se veía todo Giza y era una vista hermosa y más con esa “música” de fondo. Mientras estábamos ahí observando y escuchando Ale ve entre las piedras algo que brilla y lo levanta y era un botón dorado con un águila en el centro, lo primero que pensamos fue que era de un militar nazi que estuvo allí junto al “Zorro del desierto” durante la segunda guerra mundial pero Ale enseguida me recordó que la bandera egipcia también tiene un águila por lo que perfectamente podía ser de un policía egipcio… y bue yo soy más fantasiosa y me hubiera gustado que sea como yo lo imaginé.En ese momento escuchamos que nos están llamando y era un policía que nos decía que no podíamos estar allí, le pedimos disculpas y le dijimos que no sabíamos y nos fuimos.Nos encontramos con Walid y con el auto nos llevó cerca de la Esfinge, caminamos hacia ella y entramos como en un pasadizo que desembocaba en una especie de templo que era el templo mortuorio de Kefren. Había como una especie de alcantarilla con agua en el fondo y todo el mundo arrojaba monedas y pedía tres deseos y nosotras no ibamos a ser menos, pero tiramos monedas argentinas para que quede nuestro recuerdo allí. Seguimos caminando y ya se veía la esfinge. Salimos al exterior y subimos unas escaleras para acceder a la explanada que la rodea. Nos quedamos mirandola un buen rato, nos sacamos bastantes fotos desde todos los ángulos y después fuimos caminando hacia atrás, hacia la cola de la esfinge y había unos escaloncitos donde nos sentamos, gracias a Dios como en casi todo nuestro viaje no había casi nadie más allí. Aprovechamos y en unas botellitas de yogur que especialmente llevábamos en nuestras mochilas, juntamos arena de ahí ya que estaba muy limpita, la que ahora guardo en mi casa como un tesoro! Yo dejé un recuerdo allí, dejé pegado mi chicle en el escalón donde estaba sentada je je!
Caminamos hacia la salida y pasamos por donde están las butacas del espectáculo de luz y sonido, llegamos a KFC donde Walid nos dijo nos esperaría.De allí le pedimos nos lleve al Khan el Khalili ya que nos habían quedado muchísimas cosas por ver…y por comprar! Nos dejó en una avenida cerca de la Plaza Hussein, caminamos hasta allí y después por la calle lateral de la mezquita que es donde comienza el mercado. Lo primero que compré fue una coca (estaba con mucha sed!) y unos gorritos blancos tejidos a mano que después me enteré usan los musulmanes que ya viajaron a La Meca. Caminamos un montón recorriendo el mercado y compramos de todo: camisetas del Zamalek, platitos con motivos egipcios, monederos, karkadé, billeteras de piel de camello, etc. En todos los locales Ale pedía que nos regalen algo y yo me moría de vergüenza!
Pero salía beneficiaba porque yo también recibía algún obsequio!
En un momento doblamos por una callejuela que cortaba la avenida sobre la que estábamos caminando y caminamos por ahí hasta que nos dimos cuenta que estábamos perdidas, no podíamos salir de esa especie de laberinto de locales que vendían en su mayoría telas. Además la gente que estaba por ahí nos miraba como dos bichos raros, porque éramos las únicas occidentales y encima mujeres en ese lugar!

Por fin después de dar vueltas y vueltas desembocamos en una avenida que nos llevaba hasta la plaza nuevamente. Después de la peripecia nos sentamos a tomar algo en un barcito a la vuelta de la Mezquita, pedimos karkadé frío y por supuesto nos trajeron unas hojas de menta fresca y un agua mineral Baraka (que significa bendiciones en árabe). Era un lugar muy lindo, con su balcón de madera todo labrado. El baño no era muy limpio que digamos pero habitual en Egipto.
Descansamos un rato, nos refrescamos y seguimos caminando y comprando y cada vez se llenaba más el mercado de egipcios. Compré unas remeras para Abril y otras cosas.Mas tarde fuimos a sentarnos en uno de los barcitos frente a la Plaza y a la Mezquita y pedimos té con leche, nos trajeron un vaso enorme y estaba riquísimo, Ale además se pidió un sandwich de carne y también estaba riquísimo.
Desde nuestra mesa que estaba bien adelante podíamos observar todo: la gente que pasaba, el movimiento en la Mezquita que estaba toda iluminada con luces de colores que se lucían más porque estaba oscureciendo, los vendedores, etc. Además estaban preparando un escenario frente a la mezquita y uno de los hombres se subía a una escalera altísima que solo estaba apoyada en la pared, yo creí que en cualquier momento se caía, pero eso no ocurrió…aljandulilá!La plaza cuanto mas tarde mas se llenaba de gente. Nosotras pagamos y dijimos de caminar un poco para el otro lado, cuando empezamos a caminar se nos acerca el dueño del bar donde habíamos estado y nos recomendó no caminar para ese lado en ese momento ya que según nos dijo en ese tipo de reuniones hay algunos ladrones que aprovechan la multitud para arrebatar a la gente. Decidimos hacerle caso y nos quedamos en la Plaza. Se nos acercó un vendedor de papiros y Ale compró un montón por solo 10 LE y me regaló 2 a mi. Obviamente no son la mejor calidad pero son bastante lindos por el precio que los pagó.
Como a las 9:30 de la noche decidimos volver a Zamalek, a nuestro Hotel Longchamps, nuestra casa mientras estuvimos en El Cairo. Caminamos hacia la avenida para tomar un taxi y se nos acercaron varios taxistas pero les dijimos que no…no nos inspiraron confianza. En eso se nos acerca un señor mayor y nos ofrece su taxi, le preguntamos cuanto nos cobraba hasta nuestro hotel y nos dijo que 15 LE, o sea lo correcto para ese tramo pero le aclaramos que por las dos y nos respondió sonriendo que si. Subimos al taxi, un fiat muy viejo y destartalado y con la sorpresa que para arrancar necesitó la ayuda de unos hombres! Ya en camino le preguntamos el nombre y si era musulmán y respondió que por supuesto y giró y nos mostró orgulloso la marca en su frente. La noche estaba hermosísima y las calles del Cairo estaban inundadas de gente, en un momento se le abre la puerta al señor, quien la cierra inmediatamente y seguimos como si nada.Paramos en una esquina donde había dos mujeres egipcias y el chofer se pone a hablar con ellas que después de una breve negociación suben a la parte de adelante muy apretadas ya que una de ellas era bastante gordita. Con Ale no entendíamos nada y estábamos muy tentadas, pero le dijimos al señor si quería que alguna de ellas venga atrás que había mas lugar, pero las mujeres con cara de pocos amigos dijeron la, la! Enseguida se le abre nuevamente la puerta al chofer! yo creo que por la presión que había adelante, y no la podía cerrar, asi que se la acomodó abajo del brazo, como soteniendola y seguimos viaje, jajaja! Con Ale no podíamos mas de la risa y las egipcias que con muy mala cara nos miraban y hablaban en árabe hasta que se bajaron al fin, no sin antes discutir con el viejito por el precio del viaje!En Egipto es muy común subir a otras personas en un taxi que ya está ocupado.Llegamos enseguida al hotel ya que este señor lo conocía perfectamente y donde quedaba. Como nos cayó muy simpático le dimos 20 LE, o sea 5 de propina por lo que quedó muy agradecido. Dejamos las cosas en la habitación y nos fuimos a “Einstein” a tomar su exquisito café y comer un sandwich, volvimos como a las 12 y nos fuimos a dormir ya que al otro día nos teníamos que levantar muy temprano ya que Alí nos pasaría a buscar a las 7 para ir a Alejandría.

domingo, 16 de marzo de 2008

Egipto XVIII

Día 12 – 23 de Mayo de 2006
Khan el Khalili con Alberto e Imán

Nos despertamos a las 8:30, nos cambiamos y nos fuimos a desayunar, muy tranquilas porque ese día no habíamos programado nada por la mañana. Caminamos un rato por las tranquilas y soleadas calles de Zamalek, fuimos a un café-internet en donde no sirven café! Pero ya por costumbre se llaman así.Escribimos mails a nuestros respectivos amigos, familiares, etc. y nos fuimos. Después fuimos hasta la Avenida 26 de Julio a caminar y entramos en una tienda porque quería comprarle un pijama a Abril, que por supuesto se lo compré. Además compramos para nosotras y para regalar unos manteles con motivos egipcios y de un algodón espectacular por muy pocas libras, creo que 20 LE cada uno.
Cuando salimos escuchamos el llamado a la oración y al llegar a la esquina del hotel vemos que en esa cuadra había un montón de hombres agachados rezando en la calle, con Ale nos quedamos esperando en silencio a que terminen y despues recién pasamos. A esa altura ya lo tomábamos como algo natural pero no por eso nos dejaba de asombrar y admirar esa devoción de los musulmanes de no importarles el lugar sino solo rezan a su Alá. Al volver al hotel nos dicen en recepción que había llamado Alberto y que volvía a llamar, efectivamente llamó y nos dijo que nos pasaba a buscar por la tarde. Como a las 5 nos avisaron que estaban abajo esperandonos. Bajamos y allí estaban Alberto y su novia Imán. Él es muy simpático y gracioso, Imán es una egipcia atípica porque aunque es musulmana no usa velo, es morocha, alta y dientes perfectos, es muy linda y simpática. Le entregamos a Alberto lo que le enviaban desde Buenos Aires y se alegró mucho.Fuimos en el auto hasta el Jalili, Alberto estacionó el auto sobre una avenida al costado del mercado, como no se podía estacionar allí, aunque había otros autos estacionados, le dio propina al policía para que lo deje y ningún problema.Como primero dijimos de ir a comer, solo caminamos unas pocas cuadras por el mercado y ya me enloquecí con todo lo que vi, me quería comprar todo!
Fuimos a comer a un lugar sobre la Midan Hussein donde se encuentra la Mezquita del mismo nombre en honor al nieto de Mahoma hijo de su hija Fátima. Se conserva en dicha Mezquita un cráneo que es venerado por los chiítas porque según dicen es del propio Hussein pero esto no ha sido comprobado aún.Comimos en unas mesitas situadas en la vereda de un lugar frente a la Midan. Alberto pidió una variedad de comidas típicas egipcias como el Kebab, Keppe, pasta de garbanzos, costillitas de cordero, ensalada, etc. realmente riquísima. Alberto nos invitó, de ninguna manera aceptó que le paguemos la comida. Comimos y conversamos mucho con Imán quien nos contó que era divorciada, que tenía dos hijos que vivían con el padre ya que así dice la ley en Egipto, si un matrimonio se divorcia los hijos deben vivir con el padre…También nos contó que conoció a Alberto volando ya que él es piloto de avión y ella azafata y que hacía aproximadamente 4 años que estaban juntos, pero no sabía que iban hacer ya que ella tiene sus hijos en Egipto de los cuales no se quiere separar y Alberto también tiene una nena que vive en Argentina por lo que quedarse a vivir allá para siempre significaba no ver a su hija por largos períodos, todo un problema. (Hoy en día Alberto e Imán están casados y viajaron el verano pasado a Argentina a visitar a la hija de él. Su idea es vivir en Egipto y visitar Argentina lo más seguido posible). Cuando Imán fue al baño Alberto nos confesó que lo único que le molestaba de Imán era que no lo dejaba comer jamón cuando viajaban a Roma o Milán, ya que en Egipto no hay porque es jaram (pecado) y ningún egipcio lo come. Según cuenta la tradición ellos no comen cerdo porque hubo hace cientos de años una epidemia de triquinosis, enfermedad transmitida por este animal, y que provocó la muerte de miles de personas por lo que a partir de allí no comieron nunca mas cerdo por considerarlo sucio.Después de comer fuimos a recorrer el mercado gracias a Dios con Imán que regateaba los precios por nosotras y conseguía todo mucho más barato. Compramos tres trajes de odalisca, uno para Abril, otro para Fede y otro para la nena de Alberto.También compramos unas sandalias con una víbora para Michelle y la Buba (mis sobrinas), unos zapatitos para Abril y unas ojotas para mi. En una joyería Ale compró un colgante para Echi y yo uno a Luchi.
Como estábamos cansadísimos decidimos ir a tomar algo y Alberto nos propuso el Fishawi y obviamente aceptamos. Nos sentamos en una mesa afuera y por supuesto me pedí un karkadé. Ale con Alberto e Imán pidieron una shisha pero no probé. Fui adentro y pregunté donde era el rincón de Naguib Mafuz y uno de los dueños me mostró y me contó algunas cosas y después me sacó una foto ahí, fue muy emocionante sentarme en el rincón donde él solía sentarse a escribir.Pasamos un momento muy agradable charlando de la vida y disfrutando de un fresco karkadé en el fishawi, más no se podía pedir!

Como ya era un poco tarde y había oscurecido, decidimos irnos. Al llegar a la avenida donde estaba el auto vemos que era el único que seguía ahí y un policía (que no era el que Alberto le había dado la propina) estaba tomando nota al lado, encima era una marea humana que caminaba por los costados del auto. A esa hora es cuando todos los egipcios salen de sus casas a comprar, pasear, comer, etc. Y parecía que todos se habían concentrado en esa avenida alrededor del auto de Alberto! El policía no solo estaba labrando una multa sino que había llamado a la grúa, Alberto le explicó que el otro policía lo había dejado estacionar ahí y bla bla bla pero no había caso, el policía seguía en su postura, entonces Imán se puso al volante y empezó a discutir en tono alto y en árabe con el policía y Alberto trataba de calmar los ánimos. Ale y yo estábamos sentadas en el asiento trasero y no sabíamos si reirnos o que con esa situación mientras la gente pasaba y nos miraba por las ventanillas.
Finalmente Alberto bajó del auto y lo convenció al policía que nos deje ir, este accedió pero le dijo que arrancáramos y nos fuéramos lo más rápido posible porque estaba llegando la grúa y ahí no había solución, nos llevarían el auto sí o sí! Entonces Alberto le grita a Imán que ponga el auto en marcha y arranque, mientras el corría para subirse, le gritaba Iala Iala Mimí ! pero con la gran cantidad de gente era imposible avanzar rápido y ya escuchábamos la sirena de la grúa! Arrancó el auto y no sé como nos libramos de la marea humana y pudimos avanzar por una avenida y luego tomar la autopista, dejando la grúa atrás! Nos reimos mucho después de toda la situación, además era muy gracioso escuchar a Alberto “hablando” en árabe, ja ja! Se le notaba el acento porteño y quedaba muy divertido!
Nos llevaron hasta el hotel y allí nos despedimos ya que ellos no tienen casi días libres, siempre están volando. Alberto nos dio unos regalos para que se lo entreguemos a su hija en Buenos Aires y después nos abrazó e Imán también, realmente son dos personas encantadoras y muy amables.
Subimos a nuestra habitación y como siempre hacíamos miramos las cosas que compramos, ordenamos nuestras mochilas, nos bañamos y planeamos el día siguiente: Lo llamé a Walid y quedamos que nos pasaba a buscar a las 10:30 por el Hotel para ir a las pirámides, pero en auto no en camellos!!! Como era bastante temprano todavía fuimos a dar una vuelta por Zamalek, pasamos por una tienda de ropa y entramos, estaba llena de mujeres egipcias con sus hijos comprando ropa. Miramos todo y nos probamos también, finalmente compré un jean Gap, una remera musculosa para mí y otra para Abril que resultaron de una calidad excelente y estaban a un precio muy económico.
Fuimos a comer cerca del Hotel, en Hardys y después a dormir porque estábamos muy cansadas!

sábado, 19 de enero de 2008

Egipto XVII

Día 11 - Parte 2 / Fábrica de perfumes - Show de luz y sonido en Giza
22 de Mayo de 2006
Como aún era temprano para el show, Walid nos propuso ir a una fábrica de perfumes de Giza. Llegamos y era un local llamado “Atlántida”, entramos y nos recibió el dueño llamado Ibrahim, un hombre alto, morocho, pelado y con una mirada fuerte que hablaba en un tono muy suave, tenía puesta una galabeya blanca impecable y unas sandalias típicas de los egipcios. Primero empezó a explicarnos como hacían los perfumes mediante una máquina muy antigua donde se prensaban los pétalos de flor o las hierbas de donde se sacaban las escencias.
Como hablaba inglés yo escuchaba y después le traducía a Ale y la tonta cuando la miraba se reía porque estaba tentada, la quería matar porque el hombre me miraba a mí para hablarme! Después de eso nos mostró una habitación donde él practicaba todo el tema de los chakras, la energía y el aura de las personas, ahí entendí porque hablaba en esa forma.Luego nos hizo pasar a un salón que tenía las paredes espejadas con estantes repletos de botellitas típicas, nos sentamos en un sillón rojo y nos ofreció algo de tomar que por supuesto tuvimos que aceptar, entonces ordenó a una de sus empleadas en un tono fuerte y seco que nos trajera algo y enseguida vino la chica con karkadé para las dos.Nos fue mostrando cada perfume, contándonos con que estaba hecho y poniéndonos en la mano, la muñeca y el brazo un poco de cada uno. Finalmente elegimos “Secretos del Desierto”, “Arabian Nights” y “Queen Nefertiti” y como en total compramos 6 botellitas nos regaló un estuche como de terciopelo rojo. Mandó a sus empleados a que nos envuelvan las botellitas mientras nosotros conversábamos. Nos preguntó de donde eramos, hasta cuando nos quedábamos, etc…pero en un momento Ibrahim me dice refiriendosé a Ale: “Ella está pasando por un momento muy especial” yo un poco sorprendida le respondo que si, y siguió: “estaba mal, confundida y necesitó hacer este viaje para buscar la verdad, su verdad y el mejor lugar que pudo elegir fue este, acá es donde puede aclarar sus pensamientos…” yo mientras le traducía todo a Ale me sentía sorprendida y un poco conmocionada. Él continuó diciendo: “Ella tiene un aura muy transparente y que él podía ver a través de ella, que en Argentina todas las circunstancias le causaban dolor y confusión y que en Egipto ella iba encontrar la tranquilidad para su alma…” A esa altura Ale estaba emocionada y con un nudo en la garganta, ninguna de las dos podíamos creer que una persona que recién la conocía, que no sabía nada de ella y de un lugar tan lejano supiera lo que le había estado pasando ultimamente, además que Ale desde que entró al local estuvo de buen ánimo y sonriente y no demostró en ningún momento tristeza o depresión, evidentemente Ibrahim sí podía leer su aura y saber todas esas cosas sobre ella, fue una situación extraña pero inolvidable. Continuó diciendo: “Ella es un ser muy especial, que no parecía de este mundo sino de otra dimensión, otro tiempo, que parecía venida de la Atlántida!, qué él lo había notado desde que la vio entrar”.Solo hubo una cosa que me distrajo de esa situación, mientras Ibrahim hablaba yo tenía que traducirle a Ale para lo que giraba mi cabeza de izquierda a derecha y una de esas veces veo que Walid que estaba sentado del otro lado del salón estaba cabeceando, se estaba durmiendo y fue inevitable reirme, o sea quedé como una loca por reirme en esa situación tan mística!Cuando terminó de hablar Ibrahim, Ale me dijo que le pidiera si podía sacarle una foto pero natural, sin mirar a la cámara, cuando le voy a decir esto a él no me dejó terminar de hablar, como que ya sabía lo que Ale quería ¿? Y como yo pensé que yo también iba salir en la foto, me acomodé como que estábamos charlando y Ale le sacó solamente a Ibrahim…pero después viendo la foto en detalle aparece mi carita reflejada en uno de los espejos detrás del sillón ja ja!
Cuando nos ibamos se despidió de mí muy amablemente dandome la mano, pero al despedirse de Ale la abrazó y le dijo que le escriba (nos dio su e-mail) porque que ellos dos se hubieran encontrado en ese momento y en ese lugar no era casualidad, que había una razón.
Salimos de ahí y Ale estaba muy emocionada, no podía salir de su asombro de todo lo que le había dicho ese hombre totalmente desconocido, realmente fue muy loca esa situación!Como ya eran como las 8 Walid nos dijo de ir a lo de su amigo por el tema del espectáculo de luz y sonido. Tomamos por unas callejuelas de Giza y al llegar nos llevamos la sorpresa que era la casa del camellero, donde el primer día en El Cairo contratamos los camellos para ir hasta las pirámides, y le dijimos a Walid que si desde ahí se veía el show y nos dijo que no, que solo ibamos a estar un rato ahí y después ibamos a ir caminando hasta la casa enfrente a las pirámides.Entramos al patio de la casa y nos recibió el “camellero” o sea el dueño de la casa, quien nos reconoció y nos hizo tomar asiento y nos ofreció algo de tomar of course! Solo aceptamos agua y nos trajeron como es costumbre allí una botellita de Baraka para cada una. De repente entró Mohamed quien nos había acompañado en nuestra excursión del primer día y se vino a sentar con nosotras, después vinieron dos hombres más que no conocíamos y también se sentaron a charlar con nosotras! Para todo esto ya era de noche y nosotras sentadas en un patio de una casa de Giza con todos hombres que apenas conocíamos a dos de ellos, pero en ningún momento sentimos miedo o inseguridad al contrario los egipcios te hacen sentir como en tu casa porque son muy amables. En un momento Mohamed se levanta y vuelve con unos lentes y le dice a Ale si no eran los de ella ya que los había encontrado por ahí cerca (porque él estaba con nosotras cuando a Ale se le cayeron los lentes mientras iba en el camello). Se los probó pero no eran los de ella, entonces los dejaron puestos en una rama de un arbusto que había ahí por si el dueño los reclamaba según dijo Mohamed. En un momento se sintió el llamado a la oración y un hombre mayor que andaba por ahí fue hasta una alfombra y se agachó para orar, entonces Ale le preguntó a Mohamed si le molestaría a este hombre que le saque una foto mientras rezaba y contestó que para nada, que saque la foto tranquila. Por fín Walid nos dice de irnos, antes pedí para ir al baño que estaba ahí nomás en el patio y la puerta no llegaba hasta abajo por lo que se veían los zapatos del que estaba adentro! El inodoro era impresentable y las manos había que lavarselás afuera en una canillita, todo muy precario! Nos despedimos de todos, inclusive de los hombres que estaban en una habitación contigua jugando a las cartas sentados en la alfombra.Fuimos caminando Walid, Mohamed, Ale y yo por las callejuelas muy angostitas de Giza, ya era de noche y las puertas de las casas estaban abiertas y se veía a las familias sentadas en las alfombras comiendo, viendo la televisión, fumando shisha o solo conversando, entre medio de las casas había quizás un camello tirado durmiendo y teníamos que pasar por un costadito para no pisarlo. También vimos que había muchos corrales con caballos o camellos. Con Ale nos mirábamos y nos reíamos de la situación, solas con dos egipcios caminando por unas callecitas que parecían de cuento! Después de hacer como 7 cuadras por esas callejuelas salimos a una avenida ancha que era por la que se llegaba a la entrada del recinto de Giza. Por allí caminamos como 6 cuadras más por la arena, porque no era asfaltada y hasta vimos un camello tirado durmiendo y su cuidador durmiendo con él utilizando su lomo como almohada.Por fin llegamos a un lugar que era un local de souvenirs y Walid nos dice que era allí, con Ale nos miramos y pensamos que nos habían llevado allí para vendernos todas esas cosas, le dijimos a Walid que NO pensábamos comprar nada de nada! Y sonriendo nos dijo que no nos preocupemos que no nos querían vender nada los dueños de casa. Entramos y a un costado había un grupo de hombres sentados sobre una alfombra, fumando shisha y charlando, Walid nos indica que sigamos, saludamos a esos hombres y subimos unas escaleras hasta el 2° piso en donde abriendo una puerta se accedía a la terraza, y de verdad la vista era hermosa, se veían las pirámides muy cerca e iluminadas, un espectáculo impresionante.La terraza estaba muy oscura y con Ale estábamos un poco nerviosas porque estábamos solas con Walid y Mohamed, entonces nos adelantamos y fuimos contra la baranda con la excusa de sacar mejores fotos y ellos dos se quedaron atrás hablando en árabe. Mohamed salió un momento y volvió con unas cocas, nunca falta la hospitalidad egipcia.Realmente ver las pirámides iluminadas en distintos colores, con esa música de fondo y la voz del locutor que relataba hazañas de los Faraones era un espectáculo maravilloso. Saqué algunas fotos que no salieron muy bien pero algo se ve.Cuando terminó el espectáculo volvimos caminando por el mismo camino hacia la casa del camellero, al llegar nos despedimos de Mohamed, quien fue muy afectuoso y me dijo que la próxima vez vaya con mi hija, la conocía porque yo le había mostrado una foto de Abril. Nos fuimos en el auto de Walid y yo me quedé un poco triste por la despedida de Mohamed, no por nada en especial, pero como al ser esa casa la que fuimos el primer día y conocimos a esa gente, despedirse de ellos era como comenzar a despedirse de Egipto…Walid nos llevó al hotel y le dijimos que cualquier cosa lo ibamos a llamar. Subimos a la habitación a dejar algunas cosas, hacer pipí y Ale de paso lo llamó a Alberto, un argentino amigo de nuestro cuñado que vivía allí desde hace cinco años y a quien habíamos contactado por mail desde Buenos Aires. Quedó con Ale que nos llamaba al otro día para encontrarnos. Salimos de nuevo para ir a comer, fuimos a Hardee´s que era lo más cerca, comimos hamburguesas que estaban riquísimas. Después nos fuimos al Café Einstein y tomamos unos ricos cafés, y por fin después volvimos al hotel y nos fuimos a dormir enseguida porque estábamos agotadas.