lunes, 18 de junio de 2007

Egipto II

Día 2 - El Cairo, Hotel Longchamps
Sábado 13 de Mayo de 2006

Para ir al hotel pasamos por Heliópolis, después Mahdy tomó por una autopista que estaba repleta de autos, era normal siendo que era sábado a la noche y además había habido un choque. Empezamos a ver los carteles, las patentes, las indicaciones en la autopista, todo en árabe! Conversé con Mahdy un ratito sobre de donde eramos, el tiempo, etc.; en la radio hablaba un hombre, entonces la cambió y empezó a sonar música árabe, habíamos soñado tanto con ese momento que nos parecía mentira estar allí, recorriendo las calles del Cairo.
Aunque desde la autopista no se veía mucho, veíamos las callejuelas laterales repletas de gente en los mercaditos y muchísimas Mezquitas iluminadas con luces de colores. Mahdy nos iba señalando distintas cosas, el palacio del Barón, la Mezquita tal, Midan Ramsés, la estatua de Ramsés el grande!, que felicidad que sentía! De repente comenzamos a subir un puente y allí apareció el majestuoso Nilo en donde se reflejaban todas las luces del Cairo, pensar que por allí navegaron Faraones y Reinas, tantas historias sobre ese maravilloso hilo de agua que había leído y ahora lo estaba cruzando por el puente 26 de Julio rumbo a Zamalek, una de las islas que se encuentra en el medio del río, y donde está ubicado el Hotel Longchamps el cual contratamos a través de internet desde Argentina y por medio de su dueña la Sra.Hebba.
La avenida 26 de Julio, una de las principales de Zamalek, esta "cubierta" en casi toda su extensión por el puente del mismo nombre, es muy luminosa y concurrida con varios bares, negocios, casas de cambio, zapaterías, etc. Hicimos aproximadamente 6 cuadras y allí doblamos a la derecha, la cosa ahí cambió, era una calle más oscura y no tan concurrida. Al llegar a la calle Ismail Mohamed doblamos nuevamente a la derecha e hicimos 2 cuadras más y por fín llegamos al hotel. Nuestra primera impresión fue horrible! La entrada del edificio donde se encuentra el Longchamps es deprimente, totalmente descuidada y el ascensor todo de madera parecía de una película de suspenso de los 70...Mahdy nos acompañó hasta arriba con el equipaje, llegamos al 5° piso y en la recepción estaba Said quien nos dio la bienvenida y nos asignó la habitación n° 16.

Era muy raro todo y nos sentíamos un poco desorientadas. Un señor nos acompañó hasta la habitación y nos subió las valijas ya que era en el piso superior. Cuando entramos enseguida la identificamos, era la que aparecía en Internet como de luxe, aunque nosotras habíamos contratado una estándar, eso ya nos predispuso muy bien.

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